La fiesta grande de Teotihuacan
Mural de Tepantitla
Un descubrimiento accidental hecho por un campesino en 1942 en un campo de cultivo cercano a la gran Pirámide del Sol de Teotihuacán, ha sido objeto de la imaginación colectiva y de numerosas investigaciones especializadas. La razón; este mural llamado de Tepantitla rompió con los cánones de pintura mural de Teotihuacan conocidos hasta ahora, donde se ven a deidades en procesión, sobrias y distantes de los pobladores.
Contrario a esto, en Tepantitla se ve a un dios de la lluvia visiblemente emocionado cargando a sus dos pequeños hijos los tlaloques para no perder detalle de su fiesta, abajo, se aprecian personajes moviéndose en todas direcciones, algunas jugando, otras recolectando frutos, nadando o cantando, en un entorno de ríos, montañas y campos de cultivo. Todo ellos delineados sobre un fondo rojo intenso que enfatiza sus posturas y emociones.
Quizá por ello, Alfonso Caso lo identificó como el ¨El mural del Tlalocan¨ nombre que tomó de las crónicas de Fray Bernardino de Sahagún que describe a un lugar donde llegaban personas fallecidas por alguna enfermedad relacionada con el agua o un rayo, con abundantes manantiales, ranas y juegos de pelota.
Desde entonces, investigadores como Ester Pastory, María Teresa Uriarte, Doris Heyden y Alfredo López Austin, entre otros, han realizado diversas interpretaciones de su significado, pero llegando a coincidir en algún punto con la interpretación inicial de Alfonso Caso, en el sentido que todas las escenas ocurren en un inframundo acuoso y paradisiaco.
Así, a ochenta y cuatro años de su descubrimiento y luego de una extensa investigación de fuentes históricas y arqueológicas el doctor en arqueología Jaime Delgado Rubio ha postulado una nueva teoría que da un giro de 180 grados a lo que se ha dicho hasta ahora y es que identifica las escenas del mural como actividades preparatorias de una gran fiesta de la celebración de la abundancia de maíz, frijol y calabaza, ocurridas en esta vida y por los propios pobladores de la ciudad.
Con esta nueva interpretación el doctor Delgado Identifica tres acontecimientos importantes en la celebración: los preparativos de la fiesta que culminarían en el ascenso a la montaña de agua, la celebración del magno juego de pelota con bastones y la instalación de un área de curanderos provenientes de diferentes etnias.
Con esta nueva teoría el doctor Delgado postula que esta fiesta de la abundancia fue tan eficaz como medio ideológico y de gestión de la diversidad étnica de la ciudad que siglos después los mexicas la retomaron dándole el nombre de la veintena del Etzalcualiztli.
Derivado de lo anterior, el documentalista mexicano Rafael Morales Orozco ha entrevistado a Jaime Delgado realizando un documental que da cuenta de esta nueva interpretación que se lanzara al aire el próximo 15 de mayo a las 5pm en el canal de YouTube de Relatando Historias. Invitamos a todo el público al estreno de este trabajo.
Dr. Jaime Delgado Rubio
Investigador y divulgador del INAH
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Dirección
Rafael Morales Orozco
Testimonio
Dr. Jaime Delgado Rubio
Investigador y divulgador del INAH
